Reflejos de lactancia

El reflejo se define como la acción involuntaria que realiza el cuerpo humano. Ej.: Al contacto con lo caliente se retira la mano.

Reflejos en la madre:
  • Erección del pezón: al estímulo del tacto o como respuesta física a los sentimientos maternales y de ternura, el pezón se endurece, aumenta ligeramente de tamaño y se proyecta hacia fuera.
  • Secreción láctea: se presenta cuando las glándulas mamarias, respondiendo al estímulo de la prolactina, proceden a fabricar la leche. Es muy importante porque de él depende la abundancia de alimento para el niño.
  • Flujo: el reflejo de flujo se produce como respuesta al estímulo de la oxitocina, que provoca la contracción de las bolsitas que conforman la glándula mamaria y la expulsión de su contenido hacia el pezón. La abundancia de oxitocina depende también de la tranquilidad y el bienestar psicológico de la madre, es decir, que cuando ella se sienta tensa, nerviosa o angustiada, se bajan los niveles de esta hormona y se inhibe total o parcialmente el reflejo de flujo.
Los reflejos del niño:
  • Búsqueda del pezón: cuando se le toca la mejilla, el pequeño voltea la cabeza y abre la boca afanosamente buscando el pezón.
  • Succión y deglución: el reflejo de succión y deglución hace que el recién nacido ejecute los complejos movimientos de la cara, los labios y la lengua por medio de los cuales extrae la leche de los senos y la traga. Es complementario del de flujo de la madre, porque ambos contribuyen a realizar el paso del alimento hacia la boca del bebé.
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