Pierde entonces la mujer su papel protagónico y activo durante el acto del nacimiento cediéndolo al "experto" quien pasa a ser la figura activa y principal, con consecuencias en muchos casos lamentables, a pesar de ir acompañada de las mejores intenciones.
Cuando revisamos muchos de los cambios, de los cuales los médicos somos los responsables, introducidos en los diseños de las salas de maternidad, de la posición para parir, de la limitación de los movimientos durante el trabajo del parto, de la episiotomía rutinaria(el corte de región vagino-perineal, de la exclusión de la pareja del parto, del uso de drogas que estimulan las contracciones uterinas y de la anestesia y analgesia obstétricas, podemos entender que es necesario realizar cambios en beneficio de la parturienta producto del juicio y análisis objetivo y científico de las pautas de atención del parto.
En muchos países desarrollados, especialmente en Europa, desde hace ya más de medio siglo se viene trabajando con alternativas presentadas a la mujer y que representan cambios "ecológicos" para enfrentar el parto ,donde la tríada madre-padre-hijo , adquieren el papel principal.
Estos cambios están agrupados en la preparación durante el embarazo que implica la adquisición de conocimientos anatómicos y fisiológicos del aparato genital femenino y desarrollo de la inteligencia fortaleciendo los cambios que se producen en la mujer durante la gestación incluyendo el desarrollo del embrión y del feto. Tiene una gran importancia manejar principios básicos de nutrición y estimulación prenatal para el desarrollo de la inteligencia y fortalecer los lazos afectivos creados in útero consciente o inconscientemente por la madre y el padre. Los conceptos de higiene y el control prenatal contribuyen a prevenir y tratar a tiempo las complicaciones del embarazo. Enterarse y manejar los conceptos sobre la fisiología del parto con el uso de la respiración, masajes, relajación, visualizaciones y las posturas verticales permite a la mujer retomar lo que le fue quitado injustamente: la participación activa y el control consciente de si misma del trascendental proceso de traer un niño al mundo. Por supuesto, acompañada de su pareja o una persona querida que se constituye en un pilar que comparte uno de los instantes maravillosos del ser humano.
Es así como en un ambiente cálido, familiar, con poco ruido y luz tenue, escuchando y obedeciendo los designios de la naturaleza compenetrándose con las sensaciones y fuerzas irreprimibles de la naturaleza, en un verdadero " nido " donde la mujer puede parir en condiciones naturales.
Este enfoque no está absolutamente reñido con el uso de la tecnología moderna. Simplemente trata de utilizarla en favor y no en contra del ser humano.
Si escuchamos y actuamos en concordancia con la naturaleza tenemos pocas probabilidades de actuar erróneamente.
Dr. Beltrán Lares Díaz
Médico Obstetra-Ginecólogo |