1. Revisa tus creencias y comprueba las de tú médico. ¿Crees que el parto vaginal es desagradable y demasiado peligroso o terrible para pasar por él? En realidad, muchas mujeres y sus médicos actúan con esta creencia, que se manifiesta sencillamente en lo que ocurre en el proceso del parto. Muchas mujeres elegirían dicho procedimiento aún en embarazos no complicados y de poco riesgo. Y muchos médicos piensan que la cesárea es una modalidad superior del parto.
2. Si has tenido un parto con cesárea anterior, el próximo planéalo para que sea vaginal normal. Aunque muchas mujeres no lo saben, tanto la bibliografía médica como la experiencia personal de incontables obstetras, demuestran que la mayoría de las mujeres a las que se les ha practicado una cesárea pueden tener un parto normal sin riesgo. Si tu médico no se siente cómodo con esta opción, busca otro.
3. Elige el lugar donde vas a dar a luz. Programa tener tú bebé en un sitio en el que sabes que te vas a sentir a salvo y segura. Un lugar en el cual puedes estar rodeada de las personas que te apoyan durante todo el proceso del parto, manteniéndote junto a tu bebé.
4. Contrata una acompañante del parto para que te "haga de madre" durante el proceso. Mejor aún, trabaja con un médico o una comadrona que recomiende el apoyo profesional durante el parto y que se sienta a gusto trabajando con estas personas. Estos médicos y comadronas casi siempre tienen un índice menor de cesáreas que sus colegas. |