| Al cuidar de mí como madre
En una sociedad obsesionada por la mejor crianza de los hijos,
Voy descubriendo la necesidad de engranar
Lo que es mejor para mis hijos
Con lo que es necesario para ser una madre bien equilibrada;
Voy comprendiendo que ese dar incesante
Se traduce en una entrega total,
Y cuando una se entrega del todo a sí misma,
No es una madre sana ni un yo sano.
Así pues, estoy aprendiendo a ser primero mujer y luego madre;
Estoy aprendiendo a experimentar mis emociones,
Sin quitar a mis hijos la dignidad de sentir también las suyas;
Estoy aprendiendo que un hijo sano
Va a tener sus propias emociones y características,
Que son sólo suyas y muy diferentes de las mías;
Estoy comprendiendo la importancia
De la comunicación sincera de los sentimientos,
Porque la simulación no engaña a los hijos;
Ellos conocen a su madre mejor de lo que se conoce ella misma.
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